lunes, 17 de diciembre de 2012

Cuentos de extraterrestres, duendes, gigantes... El enano enamorado

Había una vez un enano llamado Nialfre que vivía en un bosque lejano, en Sprinfield. Un día, yendo a su trabajo, conoció a una hermosa pitufa rosada llamada Aiyea.
Él estaba deslumbrado por su belleza... En ese momento, Aiyea se dio vuelta y vio que él la miraba fijamente. Por eso se acercó y le dijo: "Hola". Pero el enano se puso nervioso y empezó a tartamudear.
Al día siguiente se volvieron a encontrar en el mismo lugar. Nialfre juntó todo su coraje y se animó a declararle su amor. Ella le dijo que sí.
Pasó el tiempo, se casaron y tuvieron mellizos. Uno se llamó Taka y el otro Gaspi. Y vivieron felices por siempre.
Por Ayelen Stempelatto y Ailen Combis, de 2 A.

Cuentos de extraterrestres, duendes y gigantes (esto es un cuento breve)

Hace muchos años, los selenitas habitaban la luna.
Luego decidieron bajar a la tierra en busca de humanos. Pero los seres humanos, al ver a los selenitas, empezaron a correr y pensaron que eran unos monstruos.
Hasta que un día los selenitas pudieron hablar con los humanos y explicarles que no eran monstruos, sino unos extraterrestres que venían de la luna.
Los seres humanos entendieron que, aunque eran diferentes, no eran malos y les dijeron que podían ser amigos.
Por Judith  Rodríguez, 2 A.

Seres asombrosos: PD.

Revisando papeles observo que han quedados seres asombrosos sin publicación. Ahí van:
El Melca es un hombrecito observador que vive en el espacio. Es de color gris y verde,  su cara es redonda, su cabeza es más grande que su cuerpo. Sus ojos son chicos, de color rojo, y su nariz es redonda. 
Es arisco, y una persona mala. Se maneja solo. Tiene platos voladores que no se ven (solamente él los puede ver).  Siempre se enoja de nada. Es de discutir por todo. Y, nunca, tiene piedad con nadie.
Por Mirta Batalla, de 2 B.

Eso no es cierto.
Melca es una hada muy buena, cariñosa, simpática y divertida. Es petiza, gordita, tiene ojos verdes, pelo negro y enrulado y piel blanca. Usa un vestido de color azul con detalles plateados y zapatos también azules. Tiene una estrella coronando el extremo de su varita, de color plateada.
Lo que más le gusta es cumplir deseos, comer chocolates, todo tipo de dulces y volar por encima de los árboles.
Vive en una caja de cristal muy pequeña.
Por Agustina Losco y Paula Martínez, 2 A.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Cuentos de extraterrestres, duendes y gigantes: Los selenitas

Los selenitas, extraterrestres, bajan mutuamente a la tierra, pero sólo sus cabezas.
Un día, decidieron bajar sin precaución. 

Fueron vistos por dos niños, los cuales fueron corriendo a sus casas para contar lo sucedido.

Luego de un rato, el barrio se enteró de la noticia. Pero nadie les creía a los niños. Decidieron llevar a todo el barrio al lugar donde habían visto a los selenistas. 
Cuando todos llegaron, los selenitas se habían ido.
- ¡Qué mal! - dijo uno de los niños

Afligidos por no poder verlos, decidieron seguir jugando. Mientras los niños jugaban, los selenitas decidieron volver al espacio, su hogar.
Desde ese día no volvieron a bajar.
Los niños aún esperan su regreso.

Por Paula González, de  2 A

Cuentos de extraterrestres, duendes y... El gigante

Hace mucho tiempo, en la ciudad de Corrientes, Posadas, toda la gente estaba muy tranquila haciendo sus cosas pero no sabía que, desde el espacio, en el planeta Mercurio, la estaban pasando muy mal porque no decidían quién iba a venir a la Tierra ni si iban a causar caos y desastres. Entonces se enojaron porque uno había robado una nave y se había venido a la Tierra sin la autorización de los demás.
Luego, cuando ya había pasado la capa de ozono, los científicos se reunieron y llamaron a los profesionales para poder saber qué era eso que venía en la nave espacial. Pero un científico dijo:
- ¡Con nosotros no alcanza!
En ese instante se decidió llamar al gobierno, los militares, los policías y los más capacitados en naves espaciales. Toda la ciudad de Corrientes, Posadas, había quedado en silencio. Solamente estaban los profesionales y los otros expertos mencionados.
Cuando la nave espacial había aterrizado, todos estaban decididos a morir para salvar a su ciudad. Cuando se abrió una puerta de la nave espacial, salió un enorme gigante. Él no les iba a hacer nada ya que había venido a la tierra para conocerla. Estaba muy confundido. Cuando se bajó de la nave espacial, dieron la orden de dispararle. Entonces los demás lo llenaron de balas pero no le hacían nada porque tenía como un escudo que lo protegía de cualquier cosa. El gigante se enojó y, cuando se enfureció demasiado, preparó sus enormes garras; el cabello le quedó todo como chusas; los dientes muy grandes y filosos, preparados para masticar a alguien...

El gigante empezó a hacer un desastre increíble por toda la ciudad, iba destruyendo todo a su paso: edificios, casas humildes y todas las calles.
En el momento menos pensado llegó otra nave espacial con su esposa. Ella se habían enojado con el gigante por lo que había hecho: primero, irse sin permiso y, después, un desastre increíble en la ciudad. Entonces, lo agarró del cabello y lo metió en la nave espacial para que fuera a su casa otra vez a buscar materiales para reconstruir todo de nuevo.
Cuando llegó de vuelta con los materiales, la esposa le dijo que construyera de nuevo todo lo que había dañado. cuando terminó, la esposa le dijo:
- ¿Cómo se dice?
Y el gigante respondió:
- Perdón por todo lo que destruí.
Se subieron a la nave y se fueron otra vez para Mercurio y las personas estaban muy contentas por lo que había hecho la giganta.
Por Lucas Fariñón, de 2 B

martes, 13 de noviembre de 2012


Este año, en la materia de lengua, leí un libro llamado No es justo, escrito por Sally Nicholls, escritora inglesa.
El libro trata de un niño de 11 años, que padece de leucemia, a pesar de esto, él logra cumplir sueños y metas antes de su muerte.
Me gustó mucho y lo recomiendo porque, a pesar de ser un libro triste, deja una enseñanza muy grande de cómo uno mismo tiene que valorar la vida; nos enseña que hay mejores cosas que la fama y el dinero, que el amor, la amistad y la esperanza son más importantes, y es eso lo que vale hoy en día. Nos muestra la otra cara de la vida, la de los pobres o enfermos, nos muestra la fuerza de voluntad que tienen algunas personas, y que si soñamos con hacer o tener algo, lo podemos lograr, porque no importa si sos pobre o rico, feo o lindo, si estás enfermo o no, todo se puede conseguir con un poquito de esfuerzo y esperanzas.
Una de las partes que más me llamo la atención fue cuando su mejor amigo falleció. El amor que tenia este niño hacia él era muy grande, a pesar de las diferencias que mantenían; eso nos indica que no importa quién este a tu lado, nunca hay que discriminar, porque esa persona que hoy dejás de lado por ser diferente puede llegar a ser la que más te entiende.
En sí, lo que nos enseña es que todos tenemos una vida por vivir, que hay que valorarla y quererla como nos tocó, que nunca hay que decir “tengo una vida de porquería” porque no es así. Siempre tenemos que recordar que hay personas que están en estados peores, que la peleíta con tu amiga no es nada, que la enfermedad mortal que tiene otra persona es más grave e importante. ESTE LIBRO TE AYUDA A ABRIR LOS OJOS.  VOS TAMBIÉN PODES CUMPLIR TUS SUEÑOS!
Sobre este libro también hay una película, les dejo el trailer para que lo vean:



Escrito por: Lorenz Ludmila, 3° B

domingo, 11 de noviembre de 2012

Cuentos de extraterrestres, duendes y gigantes: Larry

Adelantándonos al próximo mes, subimos hoy un cuentito:
Un día normal en una ciudad de España, Larry empezó su día como cualquier otro. Fue al baño, se higienizó, tomó el desayuno y salió para el trabajo. Pero cuando llegó a la esquina del lugar en donde trabajaba se encontró con un malvado ser que se hacía llamar Señor Cucaracha.
Este villano se encargaba de ensuciar las casas de las demás personas. A Larry no le gustó para nada esta acción y dijo:
Yo no puedo permitir esto.
Y entonces dio unas vueltas en el aire y se transformó en Larry, el Extraterrestre Salvador. La gente gritaba emocionada al ver al extraterrestre pelear contra ese villano.
Larry pensó que sería fácil vencer al villano pero le resultó muy complicado ya que hacía muchos pero muchos años que no peleaba con alguna persona. Entonces se le ocurrió llamar a Cangrejo, ellos eran amigos desde hacía mucho tiempo. Cangrejo estaba muy atareado pero al escuchar las palabras de Larry dejó todo y salió a su encuentro.
Al hallarse de nuevo juntos, se saludaron y acabaron con Señor Cucaracha. Al terminar la pelea, Larry le agradeció mucho a Cangrejo y se preguntaron de dónde habría aparecido ese villano. Cangrejo le planteó que podría haber aparecido de debajo de la Tierra, como los topos. A Larry no le pareció una respuesta lógica y propuso investigar en todas las cuevas fuera de la ciudad. A Cangrejo le pareció una buena idea, entonces, los dos amigos quedaron en salir a investigar al día siguiente a primera hora y “en mi casa”, exclamó Larry.
El día acordado se encontraron en la casa del extraterrestre. Ya preparados para la expedición, los dos amigos salieron a investigar fuera de la ciudad. Al llegar a las cuevas, Cangrejo le comentó que le daba un poco de miedo. Larry, muy convencido de que no podría pasar nada, le dijo:
Cangrejo, tú pareces más valiente, ¿cómo puedes estar ahí llorando?
 Pero, pero, pero…
Nada de peros, ¡vamos ahí adentro a ver qué encontramos!
Al entrar en las primeras cuevas, Larry y Cangrejo no encontraron nada pero en la última cueva se toparon con una guarida que estaba muy sucia y desordenada. Los amigos se asombraron y dijeron.
Este debe ser el escondite de Señor Cucaracha.
Cangrejo dijo:
Ok, ahora que encontramos la cueva ya podemos irnos.
Larry le contestó:
Sí, por hoy nuestro trabajo está concluido pero ya que estamos saquemos algunas fotos y llevémoslas para mostrárselas a la policía. 
Al llegar a la ciudad vieron que el Señor Cucaracha se había escapado y regresado con algunos amigos. Estos decían:
Arrodíllense ante nuestro poder.
La gente muy asustada le hacía caso al atemorizante conjunto. De lejos se escuchó decir:
¡Nunca nos arrodillaríamos ante ustedes!
Eran los dos amigos. Los villanos, muy pero muy enojados, empezaron a pelear contra Larry y Cangrejo. La batalla duró unos diez minutos hasta que los dos amigos vencieron sin ningún problema al conjunto de villanos.
Larry se encargó de poner tras las rejas a todos los villanos. Luego de esto ya era muy tarde. Entonces, Larry se fue a su casa. Al llegar allí, sus vecinos lo esperaban muy contentos para agradecerle todo lo que había hecho para cuidarlos.  Larry, muy feliz, se fue finalmente a dormir.
Al despertar al día siguiente, prendió la televisión y vio en las noticias que otra vez Señor Cucaracha se había escapado, pero esta vez no lo pudieron hacer sus amigos. Larry, nuevamente, llamó a Cangrejo para ir a la cueva. A Cangrejo no le gustó la idea pero aceptó.
Ambos se dirigieron hacia la cueva y allí estaba Señor Cucaracha que, cuando los vio, dijo:
Aquí los estaba esperando.
Los dos héroes no entendieron y le preguntaron:
¿Qué quieres decir con eso, Cucaracha?.
Ya sabía que iban a venir -dijo el villano.
Pero ¿cómo? -preguntó Larry.
Cuando llegué anoche revise las cámaras de seguridad y los vi a ustedes que entraron en mi casa, entonces, decidí prepararles esta trampa - y enseguida les cayó una jaula y quedaron atrapados-. Ahora, discúlpenme, pero debo ir a causar caos en la ciudad.
Mientras Señor Cucaracha ensuciaba la ciudad, los dos titanes pudieron escapar gracias a las pinzas de Cangrejo. Cuando llegaron a la ciudad, fueron directamente a detener al villano. Cuando Señor Cucaracha se dio cuenta de la presencia de Larry y Cangrejo fue demasiado tarde. Como lo habían hecho las otras dos veces, Cucaracha quedó tras las rejas, pero esta vez en la mejor prisión de toda España.
Cuando terminó la última batalla, el intendente de la ciudad les entregó a los héroes una placa de reconocimiento y les agradeció con un gran festín. Desde aquella vez ningún villano ha pisado territorio en esa ciudad y esto se debe a los grandes amigos Larry y Cangrejo.